Periferias recupera la estética del Palladium y otros antros de la "cosa latina" de antaño, pero ofrece su particular visión contemporánea. La latinidad, el ritmo caliente y la verbena en un fiestón para el recuerdo.

El sonido de la Barcelona mestiza del fin del siglo debe mucho a Dusminguet. No sólo por su indiscutible papel de pioneros, sino porque adelantaron muchas de las polirritmias que terminaron por definir el llamado sonido del Raval . Ahora uno de sus miembros más carismáticos, el acordeonista Joan Garriga, vuelve a la carga con La Troba Kung-Fú. Más que una vuelta de tuerca a la fusión de estilos, la banda emparenta su sonido con una de las tradiciones más vitales y definitorias de la cultura catalana: la rumba gitana. Herederos directos del añorado Gato Pérez, se sirven de la cumbia colombiana y el dub jamaicano para poner en el siglo XXI el viejo ventilador y de las posibilidades de la web para publicar quincenalmente sus canciones a modo de blog musical.