LITERATURA | Jueves 19 Octubre | 19:30H | C.C. Manuel Benito Moliner

Helena Santolaya abrió en 1996 las puertas de su bar Sopa de Letras al actor Luis Felipe Alegre para que instalase allí su laboratorio de palabras. Entre los experimentos que practicaban, destacó la traslación de los libros-objeto de Santolaya a la acción parateatral. Otra línea de trabajo conjunta fue la adecuación de los libros gigantes como soporte escenográfico. Muestra de ello pudo verse en el Periferias de 2004 con El traficante de palabras, montaje de El Silbo Vulnerado con textos de Leopoldo Mª Panero. Y ahora regresa a Periferias para ofrecer una intervención poética en el marco de la inauguración de la exposición de Helena Santolaya.