© 1999 Wendy Carlos

© 1999 Wendy Carlos

el caso más (re)conocido de travestismo en el mundo de la música, quizá sea el de walter/wendy carlos. Nacido Walter (1939), en el cambio de los sesenta a los setenta firmó aplaudidos discos en los que revisitaba a Bach en plan electrónico (todo un pionero del género que convirtió su “Switched-on Bach”, no solo en el disco de clásica más vendido de todos los tiempos sino en un rutilante disco de platino) rozando el Olimpo con la BSO de una peli de culto como es “La naranja mecánica” (que en España estuvo un buen tiempo censurada). Su transexualidad se confirmaría con el cambio de sexo y de nombre.

mucho menos conocido es el caso de Billy Tipton (1914-1989) pianista, saxofonista y vocalista que tuvo un relativo éxito “regional”. Nacid@ Dorothy Lucille Tipton, tras el divorcio de sus padres fue criada en Kansas por una tía, donde comienza a aprender música. Unos años después regresó a su Oklahoma natal dispuesta a dedicarse al jazz. Pero el jazz –¡y qué campo no!–, por entonces, era terreno masculino. Comenzó vistiéndose de forma masculina y terminó creando su propio personaje (que le fagocitó o así). Un secreto que conocía su madre, pero no llegaron a conocer ni sus mujeres ni sus hijos (¡adoptivos, claro!) y que no pudo llevarse a la tumba (con su confusión y juego de despistes de unos y otros).

Billy Tipton

Billy Tipton

musicalmente logró hacerse un (relativo) nombre y además de compartir cartel con nombres como Jack Teagarden o Billy Eckstine, tener una foto (finales de los cincuenta, ¡y como tantos!) junto al gran Duke Ellington, por la segunda mitad de los cincuenta se ganó la vida y una cierta reputación en su zona de actuación con un trío a su nombre. En 1957 publicó dos discos, “Sweet Georgia Brown” (reeditado en pasado año por el sello independiente español Calle Mayor como “Billy Tipton”) y “Billy Tipton plays hi-fi on piano”. En ambos, lo que podría ser un “Greatest Hits” (la purita ortodoxia de ayer, hoy y mañana, a base de standards, en un estilo muy próximo al de Teddy Wilson) que, sin volver loco, le supuso (“en su zona de actuación”) unas buenas ventas discográficas y más tratándose de una editora independiente. El caso es que tuvo propuestas para grabar otros discos, pero parece ser que como prevención por si, con la fama, llegaba el descubierto “del pastel”, declinó las ofertas. Con los sesenta llegó su eclipse musical, aunque aún actuó en bares y casinos.

personalmente, se le reconocen cinco relaciones (¿estables?) con mujeres, de las que tres terminaron en matrimonio (adoptando tres hijos). Parece ser que a ellas (y posiblemente a otras) les ocultó su sexo bien con prótesis, bien con elaboradas historias de un accidente que le había… el caso es que no se sabe de nadie que le llegara a ver desnud@. Y la liebre saltó cuando el 21 de enero de 1989 Billy se encontraba mal (vivía –mal vivía como no pocos ancianos músicos, ya que se había retirado por motivos de salud en los setenta– en un campamento de autocaravanas) y uno de sus hijos llamó a Urgencias. Y la urgencia se transformó en sorpresa. Al abrirle la camisa, se descubrieron los pechos que apretaban unas vendas y que parece que salvo “él” nadie había visto.

su fallecimiento y el descubrimiento del pastel dio para mucho. “¿Sabes si tu papá se sometió a un cambio de sexo?”. La pregunta del millón que aparece en todas las bios.  Lógicamente la prensa más sensacionalista y amarilla le dio pábulo. Pero también la “seria” (¡y es que, si no noticia, era una curiosidad!!!), llegando a publicarse, en nuestro país, unas columnas en el ABC. Luego llegaría una biografía, “Suits me, the double life of Billy Tipton” que firmaría Diane Wood Middlebrook, una novela inspirada muy (muy, parece ser) libremente en su vida, “Trumpet”, de Jaki Kay y un musical/comedia, “The Slow Drag” que firmaba Carson Kreitzer.

The Billy Tipton Memorial Saxophone Quartet

el/su mundo del jazz también tuvo su recuerdo/reivindicación. En la escena vanguardista ligada a la Knitting Factory neoyorkina toma forma el Billy Tipton Saxophone Quartet, un cuarteto de cinco. Cuarteto de saxos –Billy tuvo sus primeros bolos con este instrumento– formado por cuatro chicas –Amy Denio y Jessica Lurie que además tienen interesantes trabajos a su nombre, como cabezas visibles y que a lo largo de los años han completado una docena de sopladoras– a los saxos y un batería. Casi una docena de discos bajo esta denominación o su variante The Tiptons en los que curiosamente no se reinterpreta el real book de Billy sino un inclasificable cóctel de cuarteto saxofonista en la estela de la Rova o el World Saxophone Quartet, adobado con ritmos funk, bailables, ritmos y melodías balcánicas, temas (Ornette) colemanianos… y es que a estas chicas lo de hacer lo previsible, tampoco sé yo si… y entonces, el nombre, no vendría a cuento.

jesusmoreno
arguis. setiembre 2018.


jesusmoreno

JESÚS MORENO

JESÚS MORENO

Jesús Moreno. Huesca 1958. Ejemplo de aficionado musical de amplio espectro. El clásico para todo sirve, para nada aprovecha. Impulsor de audiciones musicales ya en sus tiempos colegiales, mediados los setenta. Gusta de diversos estilos, del folk a la electrónica, pero no se ruboriza al reconocer su predilección (de largo) por el free jazz y sus derivados. Fundador de diversas asociaciones (Contrabajo Jazz, con la que se programaron ciento y muchas actuaciones). Miembro del dúo de impro electroacústica nst freestyle (actuaciones en Bleep!, Periferias…). Colaborador de diversas publicaciones de temática jazz (Cuadernos de Jazz –redactor–, Contrabajo, Margen, Jazz Red, Improjazz, Jazzology, Diario del Altoaragón). Ha escrito notas de discos (“Tete Montoliu en La Trompetilla”). Programas de radio (Radio Huesca/SER, Radio Kasco Viejo… actualmente, Club de Jazz. en la red). Como fotógrafo ha publicado desde en el boletin de Bohaires (gaiteros gascones) a la italiana Jazz Colours, pasando por la web del Columbia Chicago College. Desde hace años viene manteniendo blogs (o zurret de artal, desde mi cadiera, estrapalucios y fatezas, alparceando de fatezas).